Las células grasas o adipocitos de la mujer con lipedema se hipertrofian (aumento de tamaño), provocando un reclutamiento de células inmunes con carácter inflamatorio. Por otra parte, cuando hay exceso de tejido adiposo, se reduce la flexibilidad de los adipocitos y provocando inflamación. Pero no nos podemos olvidar, que los adipocitos se vuelven de un tamaño grande, lo que hace se produzca una hipoxia (falta de oxígeno) de los mismos, escasa vascularización y drenaje linfático. En consecuencia, nuevamente, inflamación.
Este estado que se genera de inflamación crónica, es trabajado a través de la dieta con una dieta anti inflamatoria. La estrategia dietética recomendable también contempla una dieta sin picos glucémicos y con una distribución de macro nutrientes, para reducir la grasa corporal.





